Evita la deshidratación: señales y síntomas

¿Estás deshidratado?

Conoce los síntomas de la deshidratación antes de que sea un problema.

¿Qué es la deshidratación?

Según Mayo Clinic, es una afección que surge cuando se usa o se pierde más líquido del que se consume, y el cuerpo no tiene cantidad suficiente de agua ni de otros fluidos para desarrollar sus funciones normales. Puede ser desde leve o moderada hasta grave, pero unos buenos hábitos de hidratación pueden ayudar a prevenir la mayoría de los casos.

La deshidratación leve o moderada suele ocurrir cuando no se bebe bastante líquido, sobre todo si hace calor o se hace ejercicio. La deshidratación grave es una urgencia médica y es menos común, pero puede generarse por vómitos excesivos o diarrea.

Los bebés, los niños pequeños y los ancianos son especialmente susceptibles a la deshidratación, pero todos nos podemos preguntar si hemos bebido suficiente líquido. Por eso, es importante conocer los síntomas de la deshidratación.

¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación?

Conocer los síntomas de la deshidratación y seguir buenos hábitos de hidratación pueden ayudar a evitar el problema. Los síntomas comunes son sed, expulsión de orina oscura, sensación de cansancio o debilidad, dolor de cabeza o calambres musculares. Consulta en el gráfico otras señales de deshidratación e información sobre qué hacer si tú o alguien de tu entorno presenta síntomas de deshidratación.

Para crear buenos hábitos de hidratación, lleva un control de tu ingesta de agua, sé consciente de cuánto bebes y no olvides beber agua cuando haga calor o realices ejercicio intenso.

Síntomas de deshidratación en bebés y niños pequeños

Los bebés y niños pequeños son más susceptibles de deshidratarse que los adultos. Hay un motivo fisiológico. En general, los niños pierden más agua por la piel, porque tienen una mayor proporción de superficie por volumen (es decir, su cuerpo contiene más agua y pueden perderla más rápido que los adultos). Además, la orina de los niños suele estar más diluida, es decir, que el agua pasa por su cuerpo más rápido que por el de los adultos. Pero la causa más probable de deshidratación en niños es la diarrea y los vómitos. Cuando un pequeño esté enfermo, pide a un médico que te recomiende un plan para recuperar líquidos. Averigua por qué el agua es tan importante para los niños. 

Los síntomas de deshidratación en bebés y niños pequeños pueden ser diferentes que en los adultos. Vigila si tiene el pañal seco o va menos veces al aseo de lo normal, llora sin lágrimas, está más cansado de lo habitual, tiene la boca seca y la lengua pegajosa o hay fiebre alta. Eso puede indicar deshidratación grave. Llama al médico inmediatamente si sospechas que algo no va bien. 

Mantener a los niños hidratados puede resultar difícil para padres y cuidadores. A muchos niños les cuesta reconocer y comunicar la sensación de sed. Confían en los adultos para que los hidraten a lo largo del día.

¿Cómo se trata la deshidratación?

Llama a un médico si tú o alguien de tu entorno presenta señales de deshidratación. El doctor es el único que puede evaluar la deshidratación y aconsejar un remedio.